En el marco del programa de Protección Internacional de refugio y asilo desarrollado por CONVVIVE Fundación Cepaim, en su centro de El Ejido, se ha identificado una realidad que afecta de forma significativa a muchas de las mujeres participantes del programa que tienen hijos e hijas a su cargo. Estas mujeres experimentan una triple situación de vulnerabilidad que condiciona de manera directa sus oportunidades de inserción laboral y, por tanto, la sostenibilidad económica de sus unidades familiares.
Durante el año 2025, el programa de Protección Internacional de Fundación Cepaim en El Ejido ha acompañado a un número significativo de mujeres con hijos e hijas a su cargo, muchas de ellas en situación de familia monoparental, siendo casi el 30% de la totalidad de los participantes mujeres solas y casi el 19% mujeres solas con menores a su cargo.
Por un lado, el género continúa situando a muchas mujeres en posiciones de desigualdad en el acceso al empleo, especialmente cuando asumen en solitario las responsabilidades de cuidado. A ello se suma el origen migrante, que en numerosas ocasiones implica barreras lingüísticas, dificultades para el reconocimiento de estudios o experiencia previa, así como una menor red de apoyo social. Finalmente, la situación documental vinculada al proceso de protección internacional puede generar incertidumbre o limitaciones temporales para el acceso al mercado laboral.
Cuando estas tres dimensiones se cruzan, el impacto es especialmente visible en las mujeres que encabezan familias monoparentales, quienes deben afrontar en solitario tanto el sustento económico como el cuidado de sus hijos e hijas. La falta de redes de apoyo, de recursos de conciliación y de oportunidades laborales compatibles con las responsabilidades familiares dificulta su participación en procesos formativos, entrevistas o empleos con horarios poco flexibles.
En este contexto, el Servicio de Empleo del programa de Protección Internacional en El Ejido desempeña un papel fundamental en el acompañamiento sociolaboral de estas mujeres. A través de itinerarios personalizados de inserción, orientación laboral, acciones formativas, intermediación con empresas y apoyo en la búsqueda activa de empleo, el servicio trabaja para mejorar sus oportunidades de acceso al mercado laboral. Este acompañamiento no solo tiene en cuenta la capacitación profesional de las participantes, sino también las circunstancias personales y familiares que pueden influir en su proceso de inserción. Trabajando de manera grupal desde todos los perfiles del programa para poder conseguir la inserción, autonomía y calidad de vida de la participante.
Asimismo, el servicio promueve el contacto con el tejido empresarial del territorio, fomentando la sensibilización sobre la realidad de las personas solicitantes de protección internacional y, en particular, de las mujeres con responsabilidades familiares. Promover entornos laborales más inclusivos, con mayor flexibilidad horaria y comprensión de las responsabilidades de cuidado, puede convertirse en un factor clave para facilitar su acceso y permanencia en el empleo.
Finalmente, resulta imprescindible incrementar y fortalecer los recursos sociales destinados a apoyar a las familias monoparentales y, en particular, a aquellas en procesos de protección internacional. El acceso a servicios de cuidado infantil, programas de conciliación, itinerarios formativos flexibles y medidas específicas de apoyo a la inserción laboral son herramientas fundamentales para reducir las desigualdades existentes.
Abordar estas realidades desde una perspectiva integral permitirá no solo mejorar las oportunidades de inserción sociolaboral de estas mujeres, sino también favorecer el bienestar y el desarrollo de sus hijos e hijas, contribuyendo a construir una sociedad más justa, inclusiva y corresponsable.
Pensando en el esfuerzo y sacrificio que realizan todas estas participantes para iniciar un nuevo camino…¡Va por ellas!