“Arraigo Social”. Dos palabras que significan mucho para Adama y para Cepaim

“Arraigo Social” son dos palabras que simbolizan la constancia, la perseverancia, la lucha y las ganas de hacer bien las cosas. Este es el caso de Adama Camara, una de las primeras personas participantes en el proyecto de Acogida Humanitaria de Fundación Cepaim en Soria, un joven de 34 años, nacido en la República de Guinea, que llegó a España hace cuatro años, y al que la ilusión de conseguir una estabilidad emocional, una integración social y una mejora económica, le fue la mayor motivación para participar como voluntario del centro, aprender un nuevo idioma, y hacer nuevas amistades.

Dentro de los voluntariados de los que fue parte Adama se encuentran el de cuidador voluntario de uno de los dispositivos de acogida, labor que realizó con un gran desempeño y con un calor humano excepcional.

 

Además, Adama ha sido y continúa siendo voluntario de  Cepaim, prestando su ayuda en la impartición de talleres, realizando interpretaciones, así como también colaborando y formando parte de las numerosas actividades.

 

Toda esta labor, junto con un buen aprendizaje de castellano, le ha permitido que su integración en la sociedad de acogida haya resultado muy positiva, creando una gran red de apoyo y facilitando la obtención de numerosa documentación para la regularización de su situación en España.  Adama, entro en el programa de cogida humanitaria en 2017,  desarrollándose positivamente con todas las áreas del Centro.

 

Hablando un poco sobre lo que es el Arraigo Social, señalamos que esto se refiere a una residencia temporal por circunstancias excepcionales que se concede a ciudadanos extranjeros que se hallen en España y/ o bien tengan vínculos familiares en el país, o estén integrados socialmente. Dentro de los requisitos más relevantes para la obtención de este tipo de residencia se encuentran: Haber  permanecido con carácter continuado en España durante un periodo mínimo de tres años; Presentar un informe que acredite su integración social emitido por la Comunidad Autónoma (o el Ayuntamiento) en cuyo territorio tenga su domicilio habitual y contar con un contrato de trabajo firmado por el trabajador y empleador, para un periodo no inferior a  un año.

Todo ello lo ha conseguido Adama con una integración sociocultural, laboral y formativa exitosa que ha permito obtener su merecido Arraigo Social el pasado mes de enero.

 

Adama está muy feliz, y con mucha ilusión de esta nueva etapa que comienza, y quiere trasladar tanto al equipo de Acogida Humanitaria, como a todas las compañeras y compañeros de Cepaim en Soria, así como a la entidad en general, su más sincera gratitud por haber confiado en él y por todo el apoyo recibido.

 

Él mismo nos lo cuenta aquí:

El equipo de Cepaim hoy siente profunda alegría por el logro de Adama, un chico que no tan solo ha sido ejemplo dentro de su programa, sino para todo el Centro de Soria