Crece la diversidad en Totana: el proceso de integración de mujeres y hombres refugiadxs procedentes de Afganistán

Cuando llegamos a España, no sabíamos qué iba a ser de nuestras vidas y, todavía hoy, sentimos gran incertidumbre

El 20 de agosto aterrizó, en el aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz, uno de los aviones fletados por el Gobierno español para facilitar la huida de personas afganas que, durante los últimos años, colaboraron estrechamente con la embajada española en el país. Un modo de agradecimiento del que ambas partes se sienten orgullosas.

Nuestro primer objetivo es poder aprender español. Sabemos que es fundamental si queremos iniciar aquí una nueva etapa” Son las palabras de una de las mujeres acogida en el programa RefugiaDOS de Protección Internacional que llegó a la Región de Murcia dentro del primer grupo de 33 personas de origen afgano.

Casi todos los días nos traen algo de comida a la tienda. Son amables y generosos con todo el mundo. Estamos encantadas de que estén en el barrio

Son palabras de una dependienta del negocio contiguo al dispositivo de acogida en el que viven las familias

A pesar del revuelo generado entre vecinos y vecinas tras su llegada,  la aceptación e integración han sido inmediatas en la localidad.

Lxs vecinxs conocen su historia, saben lo que han sufrido y lo que llevan recorrido, por eso, les han recibido con los brazos abiertos y con gran calidez. También saben que han dejado atrás a familiares y que, todo el afecto que reciben, es bienvenido.

 
Las camisas y los pantalones vaqueros se entremezclan con el hiyab y las túnicas en todas las plazas.

También lo hacen el Bolani -pan sutil típico de Afganistán, que acompaña a todas las comidas- y la torta de pimentón.

El enriquecimiento cultural introduce novedades en la gastronomía de los países y genera curiosidad en los nuevos paladares.

Es una forma de superar las primeras barreras que aparecen en los choques culturales y un buen modo de fomentar la cohesión.

Uno de los retos principales de la sociedad española es también el empoderamiento de las mujeres.

Desterrar la rigidez de los marcos aprehendidos en los países de origen y diversificar los roles es un deber del que no podemos prescindir.

“Nos sentimos seguras y respetadas, podemos participar en todas las actividades sociales y culturales”

Mujer participante en el programa de refugio
Crece la diversidad y crecen las posibilidades de relación, de empatía, de cohesión,… Los niños y niñas, las mujeres y hombres, de origen afgano, han contribuido a incrementar las posibilidades de crecimiento del municipio, a su progreso.

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