Kabil, primer joven de nuestro proyecto de autonomía que ha conseguido su autonomía gracias a Cepaim

Kabil inicia su proceso migratorio en el verano del 2018, solicitando ayuda en Cruz Roja, pasa al centro de primera acogida de Hortaleza hasta septiembre de 2019 y es enviado al Piso-Hogar de Rivas.

En junio del 2021 entra en nuestro dispositivo, con 18 años y 2 meses.

Su familia se compone de diez miembros, sus padres se encuentran en situación de desempleo y no tienen ingresos y cuentan con la ayuda económica de alguno de sus hermanos mayores, eso le empujo a venir a España para ayudarles y buscar una vida mejor.

Su intención siempre ha sido conseguir un trabajo estable que le permita ahorrar y comenzar a vivir de manera independiente.

En enero de 2020, comienza a trabajar como carpintero, pero por la pandemia fue despedido.

En octubre de 2021, es contratado en una empresa de construcción y desde entonces solo ha dejado de trabajar 15 días, por cambio de empresa para mejorar profesionalmente.

A Kabil le gusta ir al gimnasio, leer, ver series de tv y salir con los amigos.

Ha cumplido las normas de Cepaim, ha tenido una buena convivencia y ante cualquier conflicto en la vivienda ha mediado y ha ayudado al equipo técnico en todo lo que se le ha pedido y sin pedírselo.

Ha sido un apoyo y referente para el personal de Cepaim, en todo momento y para sus compañeros (hermanos).

Ha tenido un itinerario favorable, con la consecución de casi la totalidad de los objetivos. Tiene residencia con permiso de trabajo, un trabajo estable, unos pequeños ahorros, independencia …

Y quiere más…, comenzar una formación de Mediación y resolución de conflictos, sacarse el carnet de conducir, presentarse por libre y obtener el certificado B2 en árabe en la escuela oficial de idiomas. Y más adelante sacar 4º de la ESO.

Nos cuenta que en la Fundación ha conocido buena gente, tanto en el piso como en la Entidad, “… lo mejor de Cepaim son las personas, las educadoras y los chicos”.

Piensa que habría que centrarse más en las normas y mejorar el sistema de becas y revisar el presupuesto para poder hacer cosas en la vivienda

Sus planes para el futuro son seguir trabajando, ahorrar, casarse y tener hijxs, como cualquier persona de su edad e incluso adelantado para su edad.

¡Desde el equipo de Fundación Cepaim le deseamos a Kabil toda la suerte del mundo!
¡Esta siempre será tu casa!

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