El proyecto “Vidas que se unen” en Lorca muestra los beneficios de la convivencia intergeneracional

El innovador proyecto intergeneracional ‘Vidas que se unen’ quedará plasmado en un documental y en una exposición fotográfica.
 
‘Vidas que se unen’ es un proyecto promovido por el grupo de investigación Educación Calidad de Vida y Desarrollo de la Facultad de Educación de la Universidad, llevado a cabo en Lorca y donde ha participado CONVIVE Fundación Cepaim con el proyecto Periferia-S.

El proyecto intergeneracional “Vidas que se unen” ha sido promovido por el grupo de investigación Educación, Calidad de Vida y Desarrollo de la Facultad de Educación de la Universidad que puso en marcha el Proyecto Esium, en el año 2009, para potenciar la investigación, innovación y transferencia desde la perspectiva de la Educación Social en el ámbito de la acción intergeneracional, proyecto dirigido por Silvia Martínez de Miguel López y directora del Grupo.

 

Bajo la cobertura de este macroproyecto, surge la propuesta que se presenta y se ha desarrollado en la ciudad de Lorca. En él se encuentran implicadas distintas instituciones que lo han hecho realidad. CONVIVE Fundación Cepaim (con el apoyo de la Consejería de Política Social), Fundación Poncemar y el CEIP San Cristóbal. Instituciones a las que se ha unido el Excmo. Ayuntamiento de Lorca para impulsar y propiciar su difusión y divulgación como buenas prácticas a través de la edición de un documental de la experiencia y exposición de fotografías de la vivencia, que sin duda van a coadyuvar a la importante labor de sensibilización social en la reducción del edadismo, favorecer espacios de inclusión social, contribuyendo a la creación de una sociedad más justa y solidaria.

Este es el punto de partida junto con la puesta en marcha del Proyecto Comunitario Periferia-S desarrollado por CONVIVE Fundación Cepaim en el territorio en el que se desarrolla la experiencia en el que ya colaboraban las instituciones participantes: El CEIP San Cristóbal y el Centro de Día Poncemar. Así comenzó a gestarse este proyecto.

El proyecto se ha desarrollado a lo largo de 10 sesiones en las que cada 15 días habitualmente, los y las menores se desplazaban al centro de día al que asisten las personas usuarias para realizar las diferentes actividades. Aunque también pudieron realizar sesiones en el colegio y en el entorno del barrio. La tipología de actividades ha tratado de abordar diferentes cuestiones que fueran de interés o acordes a las necesidades del grupo de participantes y que permitieran trabajar los objetivos del proyecto. Entre ellas: construcción del grupo, juegos tradicionales, nuevas tecnologías, tradiciones, convivencia, imagen del mayor y proceso de envejecimiento, conocimiento del medio natural, etc. En algunas de las sesiones el proyecto ha contado con la colaboración desinteresada de maestros y maestras jubilados con sensibilidad hacia los proyectos sociales compartiendo su experiencia con los y las participantes.

 

Además, el proyecto ha permitido desde el ámbito investigador, el diseño de instrumentos de medida inicial y final en torno a estereotipos, una rúbrica de evaluación de objetivos durante las sesiones y cuestionarios de valoración de la experiencia intergeneracional que podrán replicarse en otros contextos.

 

Los resultados obtenidos a través de los mismos dan muestra del cumplimiento de los objetivos planteados como una mejora de la autonomía tanto física, cognitiva y motivacional en el grupo de participantes.

 

 Se han creado vínculos de solidaridad y sentido de ayuda entre ellos y ellas, respeto y aceptación ya sea por edad o por procedencia cultural, reduciendo estereotipos, así como la creación de vínculos afectivos muy arraigados.

En definitiva, ha superado las expectativas establecidas dada la multitud de beneficios generados poniendo de manifiesto la necesidad de dar a conocer la experiencia y que pudiera llevarse a cabo en otros centros escolares e instituciones de mayores como verdaderas comunidades de aprendizaje.

Con ese propósito además de difundir los resultados a través de contribuciones científicas, para trabajar una educación ciudadana que fomente una sociedad más inclusiva de todos y para todos, con el apoyo del Excmo. Ayuntamiento de Lorca se ha elaborado un documental sobre la experiencia, con el fin de tener un alcance divulgador importante, así como una exposición de fotografías que recogen los aspectos clave de la experiencia.

 

Desde el 24 al 30 de abril, y haciéndolo coincidir con el 29 de abril que es Día de la Solidaridad Intergeneracional, se podrá visitar la exposición del proyecto en el Palacio Huerto Ruano de Lorca.

 

Al mismo tiempo en esos días, para celebrar ese referente internacional, y como factor de divulgación y sensibilización ciudadana se han preparado visitas especializadas en la exposición, abiertas a que diferentes entidades puedan conocer en profundidad la experiencia del proyecto: instituciones de mayores, centros escolares, programas de Acogida Humanitaria, y Protección Internacional de CONVIVE Fundación Cepaim,  participantes de CaixaProinfancia, etc.

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