Cada 21 de marzo conmemoramos el 'Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.' Como cada año, esta fecha nos invita a seguir trabajando por la igualdad y la no discriminación como valores fundamentales de la sociedad y como principios esenciales para la convivencia intercultural, la cohesión social y la garantía efectiva de los derechos humanos.
Esta jornada nos interpela también a continuar trabajando para erradicar las principales amenazas para la convivencia y para la calidad democrática de nuestras sociedades: el racismo, la xenofobia, la desinformación, los discursos de odio y todas las formas conexas de intolerancia que constituyen una agresión directa contra la libertad, la dignidad y los derechos de millones de personas.
El racismo y la xenofobia se manifiestan en ámbitos tan diversos como el empleo, la sanidad, la educación, la vivienda, la justicia o la participación política. Se expresan en prácticas cotidianas que afectan especialmente a las personas migrantes, refugiadas y a las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Tanto el racismo como la xenofobia se alimentan de los discursos de odio que se construyen desde narrativas que tratan de fomentar el miedo a la diversidad. Frente a estas narrativas, es necesario reafirmar que la diversidad enriquece la convivencia, la solidaridad, la creatividad y la cohesión social.
De forma especial nos preocupa, y nos ocupa, el avance de los discursos de odio que se dirigen contra las y los menores de edad que llegan a nuestro país sin ningún referente familiar. En el ámbito educativo, se siguen produciendo situaciones de acoso por motivos racistas y xenófobos. En el ámbito escolar se presentan situaciones de segregación, con barreras que limitan el acceso a la educación postobligatoria, situaciones que conducen al abandono temprano y a los déficits de convivencia.
Este año, queremos resaltar los problemas en el acceso a la vivienda, donde muchas personas migrantes y/o refugiadas encuentran enormes dificultades para poder alquilar un hogar o incluso una habitación por su origen o por el simple hecho de tener determinados rasgos físicos.
Desde CONVIVE Fundación Cepaim consideramos necesario actuar desde la sensibilización social, la educación, la garantía de derechos y la construcción de espacios de encuentro, intercambio, relación y conocimiento mutuo. Asimismo, reiteramos nuestro compromiso por la gestión positiva de la diversidad y la transformación social, así como por la construcción de una sociedad verdaderamente inclusiva. Trabajamos para mejorar la detección y la denuncia de los delitos de odio y las situaciones de discriminación, conscientes de que la infradenuncia sigue siendo uno de los principales obstáculos para garantizar el acceso a la justicia de miles de personas.
Creemos firmemente que como sociedad no podemos permitir que el racismo, la xenofobia y los discursos de odio continúen erosionando nuestra convivencia. Es urgente seguir avanzando desde todos los ámbitos —institucional, social, educativo y comunitario— en la construcción de una convivencia intercultural basada en el conocimiento mutuo, la capacidad de escucha, la igualdad, el respeto y la garantía efectiva de derechos y obligaciones para todas las personas.