La operación Itinerarios Vitales, impulsada por CONVIVE Fundación Cepaim en el marco del Programa FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza (Prioridad 6), ha finalizado la fase de grupos motores con participantes y ha iniciado la devolución de resultados en los distintos territorios. Este proceso permite contrastar los aprendizajes con las personas participantes, incorporar nuevas aportaciones y seguir avanzando en la construcción colectiva de un modelo de acompañamiento centrado en las trayectorias de vida. Más que diseñar itinerarios estandarizados, el proyecto parte de una idea clave: cómo acompañar procesos de vida que no son lineales.
Los grupos motores impulsan la construcción del modelo de acompañamiento
El proyecto se inició con un proceso de Investigación-Acción Participativa (IAP) centrada en recoger experiencias vividas de personas migrante participantes del Sistema de Acogida, entendiendo que el conocimiento no se genera fuera de la realidad, sino dentro de ella en conjunto con las protagonistas de quienes viven la experiencia en primera persona. En esta fase se llevó a cabo una revisión bibliográfica, entrevistas a informantes clave y el diseño metodológico que orienta el desarrollo de las posteriores sesiones con participantes.
Actualmente, la operación se encuentra inmersa en su fase de devolución de los resultados preliminares a grupos motores luego de sesiones participativas realizadas durante meses. En estas instancias, participan alrededor de 30 personas y más de 20 profesionales de los equipos y coordinaciones implicadas. Estos profesionales están vinculados a los territorios de Torre Pacheco, Madrid y Huelva en el área de Protección Internacional y Acogida Humanitaria. En esta fase también se incorpora el desarrollo de instancias participativas en Cuidad Real.
El eje central de este trabajo han sido el desarrollo de grupos motores, en los diferentes territorios, liderados por participantes del Sistema de acogida quienes, a través de la reflexión sobre su conocimiento situado y las experiencias vividas en el sistema, han producido el conocimiento y las propuestas centrales en esta etapa de la investigación.
Tras la finalización de los grupos motores, el equipo del proyecto ha iniciado encuentros de devolución de resultados con las personas participantes en cada territorio. Estas sesiones permiten compartir las principales conclusiones, contrastarlas con quienes han formado parte del proceso e incorporar nuevas aportaciones que enriquecen el análisis y refuerzan el carácter participativo de la investigación. A esta etapa, se añade la devolución de resultados y posterior reflexión a una muestra representativa de los equipos técnicos de ambas áreas, quienes han contribuido con aportaciones significativas desde su rol.
El proyecto avanza hacia la validación de Itinerarios Vitales
Este trabajo está permitiendo evidenciar algo fundamental: las trayectorias vitales no siguen recorridos lineales. Están marcadas por avances, retrocesos y momentos de pausa. Acompañar implica, por tanto, adaptarse a esos ritmos, reconocer la singularidad de cada proceso y atender a las distintas dimensiones que atraviesan la vida de las personas desde una perspectiva interseccional.
El proyecto avanza desde una lógica de aprendizaje continuo: hacer, reflexionar y volver a hacer. No todo está definido desde el inicio, y no todo funciona a la primera. En ese recorrido, el error no se evita, sino que se incorpora como parte del proceso. Es ahí donde se ajusta, se revisa y se vuelve a intentar.
Como siguiente paso, se activarán espacios técnicos de coordinación que permitirán ordenar y dar forma a los aprendizajes generados para traducirlos en herramientas de intervención. Posteriormente, la operación avanzará hacia la validación del modelo de Itinerarios Vitales y su posible transferencia a otros contextos.
En paralelo, se está elaborando una nota metodológica sobre el proceso de Investigación-Acción Participativa (IAP) desarrollado en Itinerarios Vitales, que recogerá con mayor detalle este recorrido y sus principales aprendizajes y que será publicada próximamente.
Como plantea Marina Garcés (2013), «pensar es comprometernos con el mundo que compartimos». Itinerarios Vitales es, en ese sentido, un proceso abierto en el que acompañar implica comprender, sostener y construir junto a las personas sus propios caminos.