Descripción & actividades
El proyecto “Movilidad humana y adaptación al cambio climático: conceptos clave para la acción”, impulsado por el Institut de Drets Humans de Catalunya (IDHC) con apoyo de la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD) y en colaboración con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), busca integrar la dimensión migratoria en las políticas de adaptación al cambio climático.
El estudio analiza los vínculos entre cambio climático, desplazamientos y derechos humanos, proponiendo herramientas conceptuales y prácticas para que los Planes Nacionales de Adaptación (PNA) incluyan la movilidad humana como parte de la respuesta climática.
Entre sus actividades destacan:
- Elaboración de un marco conceptual y terminológico sobre migración, desplazamiento, reubicación planificada e inmovilidad.
- Identificación de buenas prácticas y recomendaciones para políticas públicas con enfoque de derechos humanos.
- Promoción de espacios de formación, debate e incidencia sobre movilidad y justicia climática.
- Creación de un repositorio de recursos y experiencias que conectan adaptación, derechos y migración.
Beneficios principales
Ofrece un marco analítico claro para entender cómo el cambio climático impacta la movilidad humana y viceversa. Contribuye a que los instrumentos de adaptación climática incorporen la dimensión migratoria, desplazamiento y reubicación como parte integral. Fortalece la intersección entre derechos humanos, migración y cambio climático, promoviendo una visión más inclusiva e integral.
Recomendaciones
Integrar explícitamente la movilidad humana en los Planes Nacionales de Adaptación al Cambio Climático (también en planes locales o municipales). Fomentar la recopilación de datos y la investigación sobre migración climática. Impulsar alianzas multisectoriales entre medio ambiente, migraciones y cooperación internacional. Incorporar un enfoque de derechos humanos y género en las estrategias de adaptación y mitigación.
Aspectos innovadores
El proyecto es innovador por su enfoque interdisciplinar, que combina ciencia climática, derecho internacional, los derechos humanos y movilidad humana. Propone un marco conceptual pionero para entender la migración como parte de la adaptación al cambio climático, no solo como un problema humanitario. Además, introduce nuevas metodologías participativas que vinculan conocimiento académico, sociedad civil y políticas públicas, contribuyendo a una acción climática más justa e inclusiva.