Descripción & actividades
El proyecto Desactiva – Racismo sin etiquetas apuesta por visibilizar y desmontar los estereotipos, prejuicios y discursos de odio que afectan a personas migrantes, racializadas o en contextos de discriminación. Su enfoque se basa en la sensibilización social, la educación intercultural y la comunicación transformadora.
Entre sus principales actividades:
- Campañas de sensibilización digital y presencial que invitan a “ver más allá de las etiquetas”, mostrando historias personales y situaciones reales donde el racismo o la xenofobia operan silenciosamente.
- Creación de contenidos gráficos, audiovisuales y educativos (por ejemplo, carteles, vídeos, podcasts) destinados a jóvenes, centros educativos, medios de comunicación y ciudadanía general.
- Realización de jornadas, mesas de debate, eventos comunitarios y torneos (como el I Torneo Estatal multideportivo #YoDesactivo) donde deporte, cultura y convivencia se combinan para evidenciar la diversidad y combatir el racismo.
- Intervenciones que combinan comunicación digital (redes sociales, contenidos web) con acción comunitaria en los territorios, incorporando a personas migrantes o racializadas como protagonistas del mensaje.
Lecciones aprendidas
La sensibilización debe combinar acción digital y comunitaria para alcanzar distintos públicos (jóvenes, medios, ciudadanía general).
Involucrar a personas directamente afectadas (migrantes, racializadas) como agentes activos del mensaje potencia la credibilidad, la pertenencia y el impacto.
El deporte, la cultura y otros contextos no formales pueden convertirse en espacios eficaces para trabajar la convivencia, la diversidad y la prevención del racismo.
Las alianzas intersectoriales (educación, deporte, comunicación, administración pública) aumentan el alcance y la sostenibilidad de la intervención.
Recomendaciones
Continuar ampliando la formación de profesionales de la comunicación y los medios para que adopten narrativas antirracistas y plurales. Incrementar la participación de jóvenes en la co-creación de contenidos digitales que reflejen la realidad de la diversidad cultural y la discriminación.
Desarrollar mecanismos de seguimiento e impacto (qué cambia en actitudes, percepciones sociales) para medir el efecto a medio y largo plazo. Extender el enfoque a más territorios y contextos locales, especialmente en zonas rurales o con menor visibilidad de diversidad, para hacer más equitativa la intervención. Integrar el uso de nuevas tecnologías y plataformas emergentes (tiktok, gamificación, realidad aumentada) para conectar con audiencias más amplias y jóvenes.
Aspectos innovadores
El proyecto se distingue por su enfoque híbrido de educación, comunicación y acción comunitaria. A través de campañas que ponen en cuestión las etiquetas (“moro”, “negro”, “gitana”, etc.) y su impacto en la percepción de la persona, genera consciencia y cambio profundo. Su innovación también radica en combinar medios tradicionales y redes sociales, deporte y cultura como herramientas para la convivencia, y generar estructuras de participación donde la diversidad cultural es protagonista.