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RAICES

Práctica ODS
ODS principales
Fin de la pobreza
Trabajo decente
Ciudades y comunidades sostenibles
ODS secundarios
Hambre cero
Alianzas
polyline
Tipo de práctica
Proyecto
location_on
Ámbito geográfico
Estatal
business_center
Organización
CONVIVE Fundación Cepaim
euro
Fuente de financiación
Cofinanciada por la Unión Europea y Fundación MAPFRE a través de la Convocatoria +RURAL.
diversity_3
Alianzas y Colaboraciones
Fundación MAPFRE, Ayuntamientos y entidades locales, Servicios Públicos de Empleo
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Estrategia Nacional
Reto País 1
Reto País 2
Reto País 3
Reto País 4
Descripción & actividades

El proyecto Raíces es una iniciativa puesta en marcha en 2024 con el objetivo de fomentar la empleabilidad de hombres y mujeres en situación de desempleo y residentes en municipios rurales (menos de 30.000 habitantes) mediante itinerarios personalizados de inserción sociolaboral, tanto por cuenta propia como ajena. 
Las actividades que desarrolla incluyen:

  • Detección de lugares de empleo en los territorios rurales que permitan el asentamiento de población y mejoren la calidad de vida.
  • Desarrollo de itinerarios personalizados de inserción (orientación, rehabilitación de competencias, formación, mejora de competencias digitales) para personas desempleadas que viven en el ámbito rural.
  • Trabajo en red con agentes clave del territorio: ayuntamientos, servicios públicos de empleo, entidades sociales, tejido empresarial, para asegurar una intervención integral.
  • Formación ocupacional y apoyo directo en los municipios elegidos, acercando los recursos de empleo al medio rural.
  • Colaboración con entidades locales.
Beneficios principales
  • Mejora de las posibilidades de empleo para personas desempleadas que viven en zonas rurales, mediante itinerarios adaptados a su contexto.
  • Contribución al arraigo de población en entornos rurales, favoreciendo que personas puedan permanecer en su municipio y no emigrar ante la falta de oportunidades laborales.
  • Fortalecimiento de la relación entre entidades locales, tejido empresarial y servicios públicos en los municipios rurales, lo que mejora la coordinación y la capacidad de respuesta territorial.
  • Desarrollo de formación en el propio municipio, lo que reduce barreras de desplazamiento para las personas participantes, facilitando así su inclusión.
  • Capacitación en competencias profesionales y digitales, lo que incrementa la empleabilidad de los beneficiarios.
Lecciones aprendidas
  • Importancia de realizar los itinerarios de inserción en el propio municipio o zona rural, para facilitar el acceso de las personas.
  • La detección previa de posibilidades de empleo (sectores con demanda) es clave para orientar mejor la formación y las acciones de inserción.
  • La coordinación con múltiples actores (administración local, servicios de empleo, tejido empresarial) potencia el impacto del proyecto.
  • El medio rural presenta retos específicos: dispersión geográfica, menores servicios, necesidad de adaptar la formación al entorno local. Estas características exigen que la intervención sea adaptada y flexible.
Recomendaciones
  • Diseñar itinerarios de inserción que combinen formación, competencias digitales, orientación laboral y acompañamiento fino, adaptados al entorno rural específico.
  • Fortalecer el diagnóstico de los territorios antes de implementar: conocer los sectores con demanda (p.ej. agricultura, servicios, energía renovable, logística) para ajustar la formación.
  • Facilitar la colaboración entre entidades locales, servicios públicos de empleo, tejido empresarial y entidades sociales, para asegurar que la oferta formativa y laboral esté alineada con las necesidades reales del territorio.
  • Acercar la formación al municipio de residencia de la persona, minimizando desplazamientos y costes de acceso, aumentando así la participación.
  • Considerar la dimensión de arraigo y calidad de vida: los proyectos de empleo rural deben vincularse a la permanencia en el territorio y a la mejora del entorno, no solo al empleo.
  • Incorporar seguimiento y evaluación sistemática: recoger indicadores como número de personas atendidas, personas formadas, empleos conseguidos, para extraer aprendizajes (como ya se hace) y ajustar la estrategia.
  • Fomentar la inclusión de grupos vulnerables (mujeres rurales, desempleados de larga duración, personas con baja cualificación) y promover la igualdad de oportunidades.
  • Potenciar la adaptación digital: reforzar la formación en competencias digitales para que las personas rurales puedan acceder a empleos emergentes que requieren estas habilidades.
Aspectos innovadores
  • Integración de un enfoque territorial: el proyecto se focaliza en municipios rurales de menos de 30.000 habitantes, lo que no es tan habitual en programas de empleo masivos; pone atención específica a zonas de despoblación o con desequilibrios demográficos.
  • Itinerarios personalizados de inserción tanto para empleo por cuenta ajena como por cuenta propia, adaptados a las necesidades reales de los yacimientos de empleo del territorio.
  • Uso de la colaboración público-privada y de agentes diversos del territorio para generar sinergias: ayuntamientos, entidades sociales, servicios de empleo, empresas. Este enfoque de “ecosistema local” puede considerarse innovador para asegurar el impacto.
  • Formación y mejora de competencias digitales para población rural (que muchas veces tiene brechas digitales) como parte clave del itinerario de inserción.
  • El enfoque de arraigo: no solo facilitar empleo, sino que ayude a que las personas puedan permanecer en el medio rural, contribuyendo a combatir la despoblación y la fuga de talento.
  • Adaptación al contexto rural: la detección de yacimientos de empleo locales (como sectores agrarios, servicios locales, industria rural, logística) y la implementación en varios territorios distintos, lo que permite replicar o adaptar el modelo en diferentes entornos.